Como elegir una buena escuela de equitacion: las instalaciones


¿Estás buscando un lugar dónde empezar a montar a caballo o llevar a tus hijos a que tengan un primer contacto con estos animales? ¿Hay tantos sitios que no sabes en cuál preguntar? Desde nuestra experiencia en el mundo de los caballos, vamos a destacar aquellos aspectos que, a nuestro modo de ver, debería presentar una buena escuela de equitación, sobre todo dirigida a la enseñanza de la equitación a niños o adultos principiantes.

Publicaremos durante las próximas semanas post enfocados a las diferentes áreas a considerar a la hora de buscar un buen lugar dónde montar a caballo: Instalaciones, Caballos y ponis, Las clases….

Con este post comenzaremos comentando algunos aspectos relacionados con las instalaciones que a nuestro modo de ver debería tener una buena escuela de equitación.

Buena ubicación

Una buena escuela de equitación debe estar en un ambiente lo más natural posible, ya que un aspecto importante de relacionarse con caballos reside en tener contacto con la naturaleza. Pero a su vez, es imprescindible que este bien comunicada y ubicada en un lugar de fácil acceso, para facilitar la llegada de los alumnos.

El entorno debe ser agradable, con árboles y lugares de sombra, donde poder refugiarse en los días de más calor. Con salida al campo, para poder disfrutar de los paseos a caballo y del buen tiempo.

Pistas

Las pistas para la práctica de la equitación deberían ser lugares especialmente cuidados.

El suelo debe ser mullido, para que en caso de caída del jinete o del propio caballo, este ayude a que el daño sea el menor posible. Evitar la presencia de piedras o elementos similares en el suelo (cristales, trozos de metal, etc).

Los vallados deben ser adecuados, sin elementos que puedan dañar a jinetes o caballos, como pueden ser clavos salidos, tubos rotos, etc. Resulta muy recomendable que las clases de iniciación se impartan en pistas que tengan una puerta que permita cerrarlas durante las clases. Esto puede ayudar en caso de caída del jinete, a que el caballo no salga de la pista y causar un mal mayor fuera de la misma. La altura de la valla también resulta un aspecto a tener en cuenta, ya que si se está trabajando con ponis, la valla deberá ser más baja, para evitar que se escapen por debajo. Y por el contrario, una valla muy baja puede hacer que los caballos salten y se salgan de la misma.

Según los grupos de alumnos que se organicen para las clases y su nivel, debería de haber una pista para ello, evitando así que se mezclen niveles en pistas que no sean adecuadas para ello.

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