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¿Clase particular o colectiva?


Como todos sabemos el aprendizaje de niños y mayores no se produce ni al mismo ritmo ni de igual forma. Y es por ello que las clases de cualquier materia deberían enfocarse de modos diferentes en función de la edad del alumno.

En una clase de hípica para adultos pueden ser determinante distintas variables como el nivel del alumno, su estado físico, si tiene o no miedo y qué experiencias ha tenido anteriormente con caballos. En función de ello se podría determinar si debería comenzar con clases individuales o podría entrar en un grupo.

En San Jorge recomendamos las clases particulares de equitación sobre todo para aquellas personas que quieran comenzar a montar después de un tiempo sin practicar o no lo hayan hecho nunca. Comenzar de esta forma va a hacer que cada alumno pueda tomarse su tiempo para aprender o recordar lo que sabía, de una forma relajada y sin presiones. Además de ser una buena manera en la que el profesor pueda conocer a su alumno, ver el estado en el que está, qué nivel tiene y en qué grupo podría encajar.

El número de clases individuales que necesita un adulto principiante varía mucho en función de la propia persona y lo que pretenda con las clases. Puede ser que quieran montar por el simple hecho de hacer ejercicio o como una manera de ocio. Pues se lo tomaran con más calma, siendo estas clases de hípica una manera de aprender los conceptos básicos sin presión, pasando un buen rato.

Las clases particulares son también una buena manera de comenzar cuando se tiene miedo ya que permite que el alumno tenga toda la atención del profesor y se puedan centrar en trabajar la superación de sus miedos.

Para alumnos avanzados, las clases particulares también pueden considerarse una opción. Cuando se quiere profundizar en algún conocimiento concreto, de tal forma que el profesor pueda ser más incisivo en aquello que el alumno deba mejorar. Se pueden impartir clases individuales de todas las disciplinas, algunos ejemplos son las clases de doma clásica o de salto de obstáculos.

Sin embargo, las clases colectivas siguen siendo la opción más extendida ya que practicar en grupo suele ser más ameno, divertido e igual de aprovechable si se tiene un buen profesor capaz de manejar el grupo.

Cómo elegir una buena escuela de equitación: Las clases


En el normal desarrollo de una clase de equitación pueden intervenir diversos factores. En post anteriores hemos tratado cómo influyen las instalaciones de la escuela o incluso los propios caballos y ponis de las clases. Pero además es obvio que otro factor importante es el personal de la escuela, más concretamente el profesorado.

El personal de una escuela de equitación, que sobretodo tiene relación con niños y alumnos principiante, debe tener experiencia y saber lo que está haciendo en cada momento. Es muy importante que sea agradable, tanto con los alumnos como con los propios caballos. Todo ello debería propiciar un buen ambiente, en el que no se oigan gritos, discusiones y se eviten situaciones de estrés tanto para los alumnos como para los caballos. Y en ningún caso deberían tolerarse la violencia, ya sea verbal o física.

A nuestro entender, las clases deberían darse en grupos reducidos de alumnos de edad y nivel lo más similar posible. Y como hablamos en el post dedicado a las instalaciones, es muy recomendable que cada grupo pueda dar la clase en una pista adecuada para ello. Siendo muy importante que en las clases de alumnos principiantes las pistas tengan un vallado cerrado, para evitar accidentes.

Otro aspecto igual de importante que la calidad de vida de los caballos y ponis para clases es el equipo que se les pone para dar las clases. Las monturas y cabezadas deben ser adecuadas para el tamaño y las características físicas de cada animal. Cada caballo o poni debería llevar un equipo que no les haga daño o les moleste durante su trabajo, esto hará que estén más cómodos y de buen humor. De igual modo los filetes o bocados que lleven deberían ser los adecuados según el trabajo que vayan a realizar y el jinete o amazona que lo vaya a montar. Es muy recomendable que cada caballo o poni de escuela tenga su propio equipo de trabajo, de tamaño y características adecuadas para que puedan desarrollar su trabajo con normalidad.