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Lo que igual no te has planteado acerca de los caballos


Los caballos son animales de presa, son cazados por otros depredadores. Esto hace que su naturaleza sea asustarse de aquello que consideran un peligro y huir de él. La primera reacción de los caballos al asustarse es salir corriendo y en una distancia de unos 400 metros se paran para darse la vuelta y ver si el peligro les persigue.

Esta reacción también la tienen los caballos domesticados, más leve, pero su naturaleza es la misma. Ante algo que les asusta tienden a huir de ello. Esto puede ser una bolsa de plástico tirada en el suelo, un nuevo objeto en un lugar que antes no estaba o lo que nos puede parecer un simple paraguas. Incluso un movimiento brusco.

Los caballos para clases o terapia deben estar insensibilizados de la mayor manera posible a este tipo de amenazas para que no les asusten y puedan causar un accidente. Esto se consigue exponiéndoles a lonas gigantes, pelotas, paraguas y todo tipo de objetos para que dejen de considerarlos extraños y una posible amenaza.

Aún teniendo los caballos muy entrenados a este tipo de situaciones hay que tener siempre presente que siguen siendo eso, caballos. Son animales y tienen sus reacciones, que no siempre podremos controlar. Por ello es muy importante tomar todas las precauciones posibles.

Los caballos y ponis de Escuela de Equitación San Jorge están muy acostumbrados a este tipo de situaciones y a estar en contacto directo con niños y personas que están empezando a conocer este mundo. Pero esto no nos puede hacer olvidar que son animales y que una escuela de equitación no es un parque temático.

Por ello, creemos importante recordar una serie de pautas que deberíamos seguir cuando entremos en contacto con caballos o ponis, por muy acostumbrados que estén:

  • Cuando queramos pasar por detrás de un caballo debemos dejar una distancia prudencial, incluso podemos hablarle, para que sepa que estamos ahí y no se asuste
  • Cuando queramos darles algo de comer, si los propietarios nos lo permiten, podemos dejarlo en su comedero, de este modo evitaremos posibles mordiscos
  • Siempre deberían dejarse las puertas de cuadras y pistas libres, sin obstaculizar, para que los caballos y alumnos puedan pasar sin complicaciones
  • El patio de caballos o las cuadras son lugares indicados para los caballos, alumnos y profesores. Los papás o hermanitos pequeños deberían esperar en la pista para ver la clase. En ningún caso debería haber niños, personas con movilidad reducida, cochecitos de bebes, bicicletas o perros con correas en un patio de caballos si no es acompañado por personal del centro
  • Si estando ya a caballo los alumnos quisieran quitarse algo de ropa o beber agua, se le debe indicar al técnico deportivo, que es el responsable durante la clase. En estos casos se debería evitar que los papás desde el borde de la pista les proporciones botellas de agua, prendas de abrigo o fustas sin la indicación del técnico deportivo, ya que puede asustar al caballo

Con estas indicaciones esperamos que todos nos hagamos más conscientes de qué puede ocurrir si no tomamos algunas precauciones. Si tienes alguna duda pregunta al personal del centro, seguro que puede ayudarte.

Por qué empezar sin estribos


Uno de los aspectos más importantes a la hora de aprender a montar a caballo es conseguir una buena posición encima del caballo. La posición del jinete puede enseñarse siguiendo principalmente dos teorías, basadas en: la posición de los pies o el asiento.

La primera de ellas, y la más extendida, es mediante la posición de los pies del jinete o amazona. A raíz de una buena posición del pie en el estribo se pretende logar la correcta posición del cuerpo de la persona montada. Comenzando por abajo, los pies, hasta llegar arriba, tronco y cabeza. Además de trabajar el equilibrio, realizando ejercicios de suspensión sobre los estribos.

La segunda de ellas, y no tan conocida, es lograr la correcta posición del jinete o amazona mediante un buen asiento. Para esto se puede comenzar sin estribos, buscando que intuitivamente la persona se coloque encima del caballo de la manera que le sea más fácil, logrando así una buena posición, con el asiento un poco adelantado, los hombros atrás y las piernas en contacto con el caballo.

En Escuela de Equitación San Jorge optamos, para la enseñanza de la equitación, por la segunda teoría, con resultados comprobados en miles de casos durante los últimos 20 años. Sobretodo comenzamos sin estribos en las clases de los más pequeños, aunque algunos mayores también pueden dar alguna clase sin estribos.

En las clases de montar para niños tenemos peques a partir de los 4 años de edad. Para ellos, resulta más sencillo y natural colocarse encima del poni sin estribos. Montan con un cinchuelo con dos asas y una mantilla acolchada, para que estén cómodos encima del poni. De este modo los niños solo tienen que preocuparse de agarrarse a las asas y de coger las riendas, sin estar pensando en la posición de los pies, mantener el equilibrio o trotar levantado. Así los niños aprenden a trotar y galopar, con una excelente posición, sentándose sobre los isquiones y con los hombros atrás. Y una vez que puedan trotar sentados manteniendo el equilibrio sin necesidad de agarrarse a las asas y puedan galopar llevando a sus ponis por el borde de la pista, pasamos a ponerles montura. Una vez que llevan montura con estribos, tienen una posición más natural encima del caballo y fácilmente cogen el ritmo del trote levantado.

Lejos de considerar aprender a montar sin estribos como una pérdida de tiempo, en San Jorge lo consideramos como una inversión en seguridad, ya que mantener una buena posición encima del caballo es lo que más posibles caídas puede llegar a evitar.